Google+ Followers

domingo, 16 de agosto de 2009

VOLANDO CON LOS DEMONIOS y LAS SARDINAS


Viajo a Buenos Aires con alguna frecuencia. Confieso que es un castigo, mas que un placer.

No hablaré de las extrañas combinaciones que hay que hacer para conseguir un pasaje a relativo buen precio...Da para otra nota...

Porque no comprendo cómo resulta mas económico ir de Barcelona a Roma (o París, o Frankfurt) y desde allí, tomar otro vuelo a tu destino...que ir directamente desde un aeropuerto a otro en un vuelo directo.

Porqué los vuelos de combinacion son más baratos que los de punto a punto???

Pero al tema.

Titulé esta nota "VOLANDO CON LOS DEMONIOS" porque realmente el viaje en avión de larga distancia es un agobio del demonio. Una tortura anunciada y repetida, cada vez peor.

La distancia de los asientos! ...Seguramente, quien define la distancia al respaldo de tu compañero de viaje, no lo hace en Clase Turista...Porque de hacerlo, seguro la modificaría.

Es un castigo divino, que empieza cuando piensas en las 12 o 14 horas que te tocará estar encogido e incómodo hasta que llegues a tu destino. Más como en mi caso, que soy una persona robusta.

Ni estirar las piernas, ni nada de nada...Es un castigo medieval.

Luego viene la hora de la comida...Bajar la bandejita (mas apta para un juego infantil que para su uso). Tratar de no "codear" al compañero del costado. Y luego hacer las contorsiones para poder cortar lo que te ponen en la comida, que viene en unas bandejitas de aluminio mas aptas para el peor picnic de cuando estudiábamos que para servir una cena a bordo de una aeronave...

Si te toca el asiento del medio y quieres salir al Aseo; Dios te ayude.

Molestar al vecino, la contorsión para quitarse el cinturón, levantarse y salir...para luego, al rato, volver a entrar en tan "cómodo" sitio, sabiendo que aun te quedan para llegar 7 horas, o 5 horas o 2 horas...que no pasan más.

Opino que el nivel de explotación que tienen los aviones o las compañías aéreas, no da derecho a atropellar al pasajero CONVIERTIÉNDOLO en una sardina mal envasada.

De ahí mi odio a las Compañías Aéreas que me convierten a "conserva en aceite" cada vez que viajo.

Yo pensaba que era un ser humano.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Critica, propone, corrige lo que desees; por favor, sin insultos! Se trata simplemente de disentir, pero siendo amables. Tengo previsto no moderar comentario alguno, siempre que seamos correctos en la expresión. Saludos y muchas gracias! Si crees que alguna cita o imagen tiene Copyright o viola algun derecho adquirido, avísanos que inmediatamente será modificado y pediremos disculpas.